
Ya llegó el verano, ya llegó la fruta y ya llegaron los concejales del PP de Cádiz que son unos hijos de... su madre. No se puede aguantar lo que está pasando en Cádiz con la prohibición del Ayuntamiento de practicar el nudismo en sus maravillosas playas.
Toda la vida de Dios se ha hecho nudismo y nadie se ha espantado de nada. Estando el Generalísimo vivo me acuerdo que las mariquitas con temperamento -que siempre nos ha gustado mucho el mariconeo de la playa- íbamos a las playitas más vírgenes y allí nos dabamos nuestros bañitos y todos sabían donde se podía ir como te trajo tu momaita al mundo.
Yo no se que se ha creido el Santiago Posada (Concejal del Playas del PP de Cádiz) prohibiendo una cosa que yo llevo más de 50 años haciendo en Cortadura. Una como yo que ya tiene más años que la azafata del Arca de Noé no le compensa ponerse desnuda pero hay muchachitos y criaturitas muy monas que tienen derecho a disfrutar del verano.
Hace 40 años con el Caudillo la policía armada nos detenían a los mariquitas por pintarnos y ponernos monas y con la ley de Vagos y Maleantes nos llevaban al Cuartelillo toda la noche. Los tiempos de la prohibiciones ya se han perdido en la noche de las cavernas.
Y yo desafío desde mi Blog a Teófila Martínez y convoco a todos los Mariquitas Internacionales a que vengan a Cortadura a desnudarse (Los Gays del PP también pueden venir).
Por la libertad, por el nudismo y por el arte de Lola.